Delfina Serrano


La  naturaleza, el aire libre, la libertad como inspiración.
El color nace desde el vacio, la tranquilidad, el movimiento interno que genera la naturaleza. Como si fuese un despertar nuevo, donde los animales corren, saltan, viven. Respirar el horizonte, las conversaciones, el mar salado. Algo que se entrelaza, historias, infancias, olores, vivencias, familia y comunidad.

¿De qué manera la fotografía te inspira para realizar tus diseños?

La verdad que de hecho no me había dado cuenta, pero me inspira mucho. Más que sacar la foto de verdad, mi mayor inspiración es la foto mental que hago en lo que veo y en lo que me rodea. Hay algo ahí de la naturaleza, en los zooms que podes hacer en cada hoja, donde cada color se une y formas diferentes tramas. Eso me parece fascinante. A eso si le saco fotos, a esos zooms, o a esas plantas o flores exóticas con colores vibrantes. Mismo a las verdulerías, otro gran lugar donde surge mi inspiración, es como un boom de colores, todas diferentes pero que conviven perfectamente. Me encanta poder sacar fotos en las cajas que dejan las verdulerías, los restos, las combinaciones de las verduras y las frutas una al lado de la otra, que combinaciones se forman ahí.

También he tomado muchas fotos de la vida cotidiana, es decir, mi perchero todo desordenado por ejemplo. Y ver qué pasa con eso, con fotografiar algo que no es estético, no es lindo, que pasa ahí, que podes sacar de ahí. Es fabuloso. Cómo uno puede empezar a crear a partir de lo cotidiano y transformarlo en otra cosa.









¿Cómo se relaciona tu composición con ser artista joven?

¿Qué es ser joven también? Algo que me vengo preguntando un poco. He conocido y conozco tanta gente grande de edad, que es joven para mí. Pero para mí ser joven no tiene que ver con la edad, sino con lo que emanas, con cómo te sentís vos. Personas que tienen frescura, sonríen, se ven livianos, se los siente así mirándolos. Y conozco gente joven de edad, que no la siento joven.


Diseño con colores vivos, con combinaciones que me generan algo, que me hagan sentir.
Dibujo y trato de soltar, para ver dónde me lleva mi mano. Me gusta jugar, me gusta lo vibrante, lo rebelde, lo auténtico. Eso puede que sea también una manera de mostrar juventud, la verdad que nunca lo había pensado en cómo se relacionaba en mi trabajo, pero si. Siempre quise poder transmitir esta sensación de libertad, de frescura, de alegría, de que todo es posible.



Pregunta abierta: sobre el proceso del estampado y las dualidades entre el mundo manual y lo digital al momento de desarrollar una práctica artística.

En primer lugar las estampas fueron una vía que me hicieron conectar con el mundo textil, al que siempre quise poder conectar de alguna manera.  Hay algo de lo tangible, de lo real. Poder ver un diseño que fue hecho manualmente, que luego pasó a digitalizarse para después estar en una tela, después confeccionar y que pueda ser algo que se use, para mí es alucinante ese proceso. Ahora estoy en un momento donde pienso como las estampas pueden convivir como obra. Me divierte pensar más allá, en crear objetos que no nos imaginamos estampados, hay una búsqueda con la que quiero sorprender e innovar.

En cuanto a los procesos de la ola digital, siento hoy una necesidad de tener en mi proceso algo hecho manualmente, me sale así, hoy no me sale de otra forma, y también lo elijo. No haría un trabajo artístico hoy que sea 100% digital, porque no me sale, no me corre ninguna emoción. También porque viene de algo más profundo. Hay algo de conectar con el material, con lo tangible. Siento que ahí hay un trabajo más real, más auténtico. Se hizo con tiempo, no en un instante, se eligió un papel, se eligieron materialidades, colores. Para mi todo eso tiene un valor muy grande, le da emoción a la obra. Porque en ese proceso manual, estabas vos, con emociones, sea cual sea, pero pasa algo ahí, pasan cosas.

Sin embargo, la combinación entre lo manual y digital es interesante. hay algo ahí del pasado y del presente,  de seguir manteniendo vivo lo manual pero lo digital es lo actual, lo nuevo que nos hace poder desarrollar  un diseño. Me cuesta pensar en integrar la IA con el arte, por que nunca tuve interés en integrar. Siempre tengo esta necesidad interna de querer permanecer lo manual, de querer recordar que no hace falta acelerar todo todo el tiempo, podemos hacerlo de esta manera también.

















¿Qué espacios te potencian para desarrollar tu identidad artística?

Hoy podría decir que en 3 lugares: mi casa, la casa de mi tía y en el taller de pintura.

En mi casa hay algo que siempre puede surgir, porque tengo cosas por ahí que me dan ganas de hacer. Más que nada ahora me estuve haciendo ropa. Agarrando retazos viejos y convirtiéndolo en prendas. O de repente me pongo a pintar, o a crear cosas. Pero es el lugar de  mi cotidianeidad, donde tengo un poco de todo al alcance de mi mano, pero igualmente pasan cosas.

La casa de mi tía está más alejada de la ciudad, por ende hay mucha naturaleza y silencio. Ahí es donde algo interior en mi descansa  y me dan ganas de crear, de hacer, pintar, imaginar, todo el día. Es increíble. El silencio, la naturaleza, hace que pueda conectar con mi identidad artística al 100%, algo que en un momento me asustó, porque hay mucha información en escucharse a uno mismo pero ahora me fascina. Es el lugar al que vuelvo a mi identidad artística. 

Por último, el taller. Fue el primer año que hice un taller de pintura y fue fabuloso, en todo sentido. Me sorprendió como pude desarrollar mi identidad como artista, como pude verme pintando. De alguna manera, pude ver mis actitudes reflejadas en la pintura, algo que cuando estoy en mi casa no me suele pasar. Al estar exclusivamente trabajando en un proyecto, podía expandirme, moverme, caminar, experimentar, manchar, revolear. Y a su vez, la identidad artística siento que se desarrolla con un otro, en mi caso con mis compañeras, en compartir con quienes también están haciendo su proceso. El taller me enseñó y me enseña mucho a aceptarme, compartir y verme tal cual soy y seguir.

















¿Cómo fue el proceso de lograr y poder animarte a exhibir tus obras?


Tuve solo 1 exhibición de un cuadro que hice en el taller al que fui durante el 2025. Fue la primera vez que expuse algo que pinte, y la verdad que se sintió increíble.

Exponer, exponerme, era un objetivo que tenía desde 2024, pero que en ese momento no me sentía lista para hacerlo, estaba teniendo procesos por todos lados, pero sabía con certeza que en algún momento quería tener la experiencia. De hecho, lo anote en mi lista para objetivos 2025, y así fue! Y ahora exhibir mis obras en Archivium me entusiasma mucho de verdad.

Me gusta animarme, saltar, ir por lo que quiero. Me gusta mucho poder lanzarme a hacer cosas nuevas, a desafíos nuevos, lo necesito, me hace bien. Es mi motor, ¿Es lo que a uno en definitiva lo hace crecer no? Desafiarse, moverse, probar, animarse, salir al mundo.





¿Qué representa para vos la expresión “Hungry for Creation”?

Me encanta. Me atrae mucho porque es potente, y lo potente me gusta. Muchas veces tengo esta sensación de querer comerme al mundo cuando hago algo que me inspira. De querer hacer y crear más y más. Hay algo de ahí de tener hambre de crecer, de evolucionar, de rebeldía, de explosion, de impacto, que me encanta.

Hay algo de esa expresión también que me lleva a  lo crudo, lo rebelde, lo que no se ve. Como si fuese una expresión que te invita a ir por todo. Me da cierta adrenalina, porque como artista quiero ir por todo.

ARCHIVIUM
Creating spaces to exhibit what unites us



Archivium is a traveling museum, archive, and press that strives to create a transparent and ethical medium for artists.About Archivium
Current exhibit.
Archive
Gallery

archiviumstudio@gmail.com

@archivium.studio

@archivium.studio


All Rights Belong to Respective Owners; Otherwise © 2026 Archivium. / Todos los derechos pertenecen a sus respectivos propietarios; en caso contrario © 2026 Archivium.